Un contenedor reefer con melones procedente de Brasil llega entre ocho y 15 días al puerto de Algeciras. Mercancía perecedera que realiza una travesía en la que todo está medido. Tanto la temperatura como la humedad y la ventilación se tienen en cuenta. Todo para que la fruta llegue a los mercados en España en las mejores condiciones.

Una vez en puerto, la delicada cadena de la logística del frío continúa hasta que llegue al consumidor final. En Algeciras son muchos los contenedores reefer que llegan con todo tipo de productos. Según datos de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, entre enero y junio de 2017 se manipularon en las terminales 20.000 contenedores con mercancía refrigerada.

Frutas y verduras

Los tráficos hortofrutícolas son los reyes entre el contenido de dichos contenedores.  De hecho, según datos del Ministerio de Economía, Algeciras es líder en el tráfico nacional de frutas, hortalizas y legumbres, ya que mueve el 43% del total nacional. Cuota impulsada, sobre todo, porque Algeciras es la puerta natural de las importaciones con Marruecos.

Importadores y exportadores cuidan mucho quién manipula sus mercancías. Los contenedores reefer suelen estar equipados con motores, pero dependen siempre de una fuente de energía externa para que durante todo el trayecto, durante el tiempo de espera en las terminales o durante su acarreo hasta el PIF, mantenga las condiciones que requiere el producto.